Y una pequeña historia más sobre los viajes póstumos de Colón. En la capital, Santo Domingo, se construyó un grandioso complejo conmemorativo llamado Faro a Colón. Se encuentra sobre una colina, al otro lado del río Ozama, en la parte oriental de la ciudad.

El monumento fue concebido en el siglo XIX. En la Conferencia de Países Latinoamericanos de 1923 se aprobó la idea de construir un monumento que glorificara a «Cristóbal Colón, descubridor de América y benefactor de la humanidad». Entre 1929 y 1931 se celebraron varias rondas de un concurso para elegir el mejor proyecto. Participaron 450 arquitectos de 48 países. El ganador fue el joven arquitecto escocés Joseph Lea Gleave.
Al hablar de su proyecto, Joseph Gleave explicó que había combinado en su aspecto arquitectónico una esfinge egipcia, cierta formación geológica y la serpiente de los aztecas… Por ello, el monumento debía resultar cercano y comprensible para la gente. Es difícil afirmar que lo consiguiera por completo. Una persona culta, por lo general… se queda ligeramente petrificada al contemplar la construcción…

La construcción de esta impresionante mole duró más de sesenta años. Para levantarla se despejó un terreno de 100.000 metros cuadrados. Según distintas estimaciones, el costo del monumento alcanzó entre 40 y 70 millones de dólares estadounidenses. La obra comenzó durante la presidencia de Trujillo y fue concluida por el presidente Joaquín Balaguer. A comienzos del siglo XX fue concebido como un faro que serviría de referencia para barcos y aeronaves, pero con el tiempo perdió su importancia para la navegación. Actualmente, algunas veces, en fechas especialmente conmemorativas, cuando empieza a anochecer, una cruz gigantesca aparece iluminada en el cielo sobre el Faro a Colón. Los rayos salen del mismo centro de la construcción… Es algo magnífico que vale la pena contemplar.
Dentro del edificio monumental se encuentra un hermoso y custodiado mausoleo de mármol blanco.


También hay un museo dedicado a la historia del descubrimiento de América.


Países de todo el mundo enviaron regalos para el museo. Probablemente así apareció también una pequeña exposición dedicada a Rusia… En los cuadros pueden verse iglesias rusas, abedules y montones de nieve. Aportan un refrescante aire de frescura al cálido y multicolor conjunto de las secciones latinoamericanas del museo.
El 6 de octubre de 1992, con motivo del 500.º aniversario de la llegada del Almirante al Nuevo Mundo, los restos del gran navegante Cristóbal Colón fueron trasladados solemnemente desde la Catedral de Santa María hasta el monumento del Faro a Colón.
Faro a Colón. Santo Domingo Este, sector Villa Duarte, Av. Mirador del Este. Horario: de martes a domingo, de 9:00 a 17:00; cerrado los lunes. Tel.: 809-591-1492. La entrada es de pago, pero económica.
