Los relatos sobre los monumentos arquitectónicos y los museos más interesantes de la Ciudad Colonial (Zona Colonial) están organizados en esta Guía como una de las posibles rutas de paseo. Cada lugar se encuentra muy cerca del siguiente. ¡Que disfruten de la caminata!
El recorrido por la Zona Colonial suele comenzar en el Parque Colón. En el centro del parque se alza el monumento a Cristóbal Colón, realizado en bronce y granito.

El monumento fue inaugurado en 1887. Los cuatro barcos situados en las esquinas del pedestal simbolizan los cuatro viajes marítimos de Colón. A los pies del gran navegante se encuentra la figura de una mujer taína, representante de los pueblos indígenas originarios de la isla.

CONSEJO: En el Parque Colón pueden hacerse fotografías realmente espectaculares con las palomas. En la República Dominicana estas aves son muy queridas, por lo que no temen a las personas. Basta con situarse en la plaza y esparcir un pequeño puñado de maíz en grano —que se vende en los colmados, esas pequeñas tiendas que hay prácticamente en cada esquina— y, en cuestión de segundos, una nube de palomas acudirá volando hacia ustedes. Si extienden los brazos hacia delante o hacia los lados, sosteniendo el maíz en las palmas de las manos, las palomas comenzarán a posarse directamente sobre ellas. Solo quedará inmortalizar el momento de su amistad con la naturaleza.

Por cierto, siguiendo una bonita tradición, muchas parejas recién casadas de Santo Domingo vienen precisamente al Parque Colón para hacerse las fotografías de boda. Mientras el fotógrafo acomoda cuidadosamente a los novios, un dominicano muy despierto —que se gana un dinero extra con este trabajo— esparce comida para las palomas.
Cuando ya se ha reunido una multitud suficiente de aves, el «Jefe de las Palomas» empieza a hacer un estruendo golpeando una lata vacía… Y así consigue la fotografía perfecta.
La novia aparece rodeada por una nube de aves en vuelo, sujetando con las manos el velo y el vuelo de su vestido, como si estuviera de pie junto a un helicóptero en funcionamiento… La eterna imagen de Marilyn Monroe… Una escena idílica para todos los pacifistas del mundo…
Y hablando en serio, contemplar este pequeño espectáculo produce un placer inmenso. Positividad universal a escala planetaria.

CONSEJO: Si les apetece sentarse tranquilamente en uno de los bancos del parque, en lugar de hacerlo en un café turístico, y disfrutar de una aromática taza de café o de un espeso y dulce cacao, al caer la tarde suele aparecer en el Parque Colón una dominicana llamada Clara.
Es una simpática señora de elegante edad madura. Su abundante cabello rubio claro siempre está cuidadosamente peinado. Maquillaje impecable y una sonrisa encantadora. El carrito desde el que vende sus bebidas está cubierto con un paño limpio y repleto de termos. Cacao, café… para todos los gustos.





