El desfile principal del Carnaval se celebra uno de los días posteriores a la fiesta de la Independencia. En SANTO DOMINGO, las celebraciones carnavalescas tienen lugar en el Malecón. Las máscaras que se ven con mayor frecuencia son los Diablos. En cada ciudad tienen un aspecto diferente, pero todos llevan obligatoriamente una aterradora máscara-cara.

Los carnavales se celebran a lo grande. No son solamente trajes vivos y expresivos, sino también composiciones de baile. Hay muchas carrozas decoradas de forma interesante y toda clase de espectáculos.

Las máscaras se elaboran con la técnica del papel maché. Las famosas máscaras dominicanas son creadas con mayor frecuencia por artistas de la ciudad de LA VEGA. Precisamente allí los trajes y las máscaras carnavalescas son especialmente complejos y caros. Y solamente los llevan los hombres.
NOTA: El papel maché es una técnica sencilla y accesible. Sirven periódicos, revistas, papel higiénico… Al papel o cartón remojado se le añade pegamento —almidón o yeso— y se mezcla. Con la masa obtenida se modelan juguetes, máscaras y utilería teatral. O también se pueden pegar trozos de papel sobre una forma ya preparada —por ejemplo, un globo— y así se obtienen pantallas de lámpara ligeras y colgantes.
Lo principal es: no se apresuren a secarlo. Debe secarse por sí solo; de lo contrario, se agrietará…
La técnica del papel maché existe desde hace muchísimo tiempo. Fue inventada en China.
En la ciudad de SANTIAGO, durante los carnavales hay muchos «Lechones». Así llaman a los diablos carnavalescos armados con una vejiga de cerdo inflada. La sujetan a una cuerda larga y la utilizan como una honda. Con estas armas, los diablos azotan a todas las bellezas. Y, de paso, también a los espectadores distraídos.
Un pintoresco toque dominicano de las diversiones carnavalescas…

Pero hay que señalar que los azotados no se ofenden. Según una creencia existente, esto «atrae el dinero».
Y en la ciudad de MONTE CRISTI, durante los carnavales se encuentran muchos «Toros» —personas disfrazadas con trajes de toro—. Los toros también se divierten «atacando» a los ciudadanos que celebran tranquilamente y sin preocuparse por nada…

En SANTO DOMINGO, los carnavales se celebran dos veces al año. El segundo Carnaval tiene lugar el 16 de agosto, cuando se conmemora el Día de la Restauración —el comienzo de la guerra por la independencia completa de España—.
El Carnaval de verano, celebrado en agosto, es algo más modesto que el de invierno. Pero también reúne invariablemente multitudes de personas que se divierten de todo corazón.


DICEN que en algunas pequeñas ciudades de la República Dominicana existe durante los carnavales una costumbre: a las muchachas jóvenes les regalan vistosas pulseras de colores a cambio de que se muestren en topless.
Las más atrevidas y hermosas terminan la tarde convertidas en propietarias de toda una guirnalda de estas pulseras.
Y de año en año se transmite con entusiasmo la leyenda de unas bonitas europeas que recibieron como recompensa no una pulsera, sino toda la provisión disponible.
Las muchachas no solamente se mostraron en topless, sino por completo. Bajo sus cortos vestiditos levantados no había ninguna ropa interior —naturalmente, completamente innecesaria en un clima tan generoso—.
